El Museo Nacional de la Ciencia y de la Técnica de Cataluña (mNACTEC), TICCIH España (The International Committee for the Conservation of the Industrial Heritage) y los 150 años de colonias industriales, fueron los organizadores del Congreso de Colonias industriales y vivienda obrera en la Península Ibérica en octubre de 2005.

La organización contó con la colaboración de varias instituciones como, por ejemplo, el Ayuntamiento de Esparreguera, el Ayuntamiento de Manlleu, el Ayuntamiento de Terrassa, la Asociación del Museo de la Ciencia y de la Técnica y de Arqueología Industrial de Cataluña, el Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, la Generalitat de Cataluña y la Universitat de Barcelona.
Este congreso tuvo como objetivo obtener un mejor conocimiento del mencionado patrimonio y de los problemas específicos que plantea. Los temas relacionados con la vivienda obrera forman parte de un conjunto de cuestiones agrupadas bajo el término de paternalismo. Esta corriente incluía el comportamiento patronal, pero también las construcciones de iniciativa burguesa y  las iniciativas de grupos de artesanos o de obreros.

En este congreso se desarrollaron 3 áreas temáticas:

  1. Los lugares, una cronología de los tres últimos siglos (XVIII-XX). Trataba los barrios obreros urbanos y los poblados obreros aislados; tuvieron en cuenta tanto los pueblos que emergieron alrededor de las fábricas y el hábitat de la actividad obrera, como las grandes aglomeraciones industriales.
  2. La obra social y cultural. Agrupaba todo lo relacionado con los obreros fuera de la fábrica, mostrando los grados de autonomía y de iniciativa que permitieron que las colectividades obreras se dotaran de lugares diferentes para los encuentros, las manifestaciones culturales, la enseñanza y la organización sindical.
  3. La religiosidad como elemento ideológico del mundo industrial. Se contempló el papel de la Iglesia presente en todas partes pero de formas diferentes según las regiones, los sectores de la industria y el sistema de relaciones en que se movían, y para ser la encargada principalmente de la educación de los niños y del auxilio a los enfermos.

La fecha escogida por la celebración del congreso coincidió con la aprovació hace 150 años de la ley sobre el uso industrial de las aguas que hizo posible la industrialización de la Cataluña interior. Este proceso se desarrolló mediante la adquisición de saltos de agua, la instalación de fábricas junto a los cursos de agua y, más tarde, la formación de colonias industriales destinadas en su mayor parte a la fabricación textil.

Portada actas Congreso Colonias industriales y vivienda obrera a la Península ibérica. Octubre 2005.

La densidad y la calidad arquitectónica de estas colonias las convierten en un rasgo distintivo de la industrialización catalana, hasta el punto que hoy, la mayoría de los catalanes cuentan con algún miembro de su familia que ha trabajado en la mencionada industria, y la misma constituye uno de los factores identitarios de la sociedad actual. Es por eso que la localización y el estudio de las viviendas obreras son esenciales porque aunque es especialmente frágil, ha sobrevivido mejor que otras, e ilustra las páginas de una parte de la historia que se tiene tendencia a olvidar o a subestimar.

La función de estos espacios no estaba limitada a la de vivienda: está sembrado de lugares de servicios y de puntos de relación social, más o menos espectaculares, generados por la sociedad industrial bien a través de la iniciativa patronal, bien resultado del quehacer de los obreros mismos como es el caso de escuelas nocturnas, lugares de reunión, cooperativas de todo tipo, centros culturales, etc.

En España y en Portugal, se tienen en consideración varios aspectos como: la antigüedad de la actividad industrial, el desarrollo desigual de su industrialización, la difusión de los modelos europeos, la implantación de empresas de procedencia extranjera, la pérdida de los últimos esparracsde los imperios coloniales que han desembocado en creaciones originales tanto en el ámbito de las viviendas para obreros como en los lugares de servicios y de cultura que lo acompañan. Más que cualquier otro, su estudio nos lleva a repensar el concepto de industrialización, a evaluar, a intentar reajustar, el lugar que ocupan España y Portugal en este movimiento de la civilización contemporánea y a destacar las variantes de este.

Para este congreso se presentaron 51 comunicaciones y contó con la asistencia de alrededor de cien personas especialistas en patrimonio industrial.

Puede consultar las actas de las Jornadas (2002) y del Congreso (2005) aquí.